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Seguridad
de los pacientes
Declaración de posición del CIE:
La seguridad de los pacientes es fundamental para una atención de salud y de enfermería de calidad. El CIE está convencido de que para mejorar la seguridad de los pacientes es precisa una amplia diversidad de medidas en el reclutamiento, la formación y la retención de los profesionales de la atención de salud, es necesario mejorar las prestaciones, la seguridad del entorno y la gestión del riesgo, con inclusión de la lucha contra las infecciones, el uso seguro de los medicamentos, la seguridad de los equipos, de la práctica clínica y del entorno de los cuidados, y la acumulación de un acervo integrado de conocimientos científicos centrados en la seguridad de los pacientes y la infraestructura necesaria para su mejoramiento.
Las enfermeras se ocupan de la seguridad de los pacientes en todos los aspectos de los cuidados que prestan. Esto incluye informar a los pacientes y otras personas del riesgo y del modo de reducirlo, defender la seguridad de los pacientes y comunicar los acontecimientos adversos.
La pronta identificación del riesgo tiene una importancia primordial para prevenir daños de los pacientes y depende de que se fomente una cultura de confianza, sinceridad, integridad, y abierta comunicación entre los pacientes y los dispensadores de cuidados en el sistema de atención de salud. El CIE es firme partidario de un planteamiento global, basado en la transparencia y en la comunicación – y no en culpar y avergonzar al dispensador de los cuidados – y de que se incorporen medidas para tratar los factores humanos y del sistema en los acontecimientos adversos.
El CIE se siente profundamente preocupado por la grave amenaza contra la seguridad de los pacientes y la calidad de los cuidados, que resulta de la insuficiencia del número de recursos humanos idóneamente formados. Esa amenaza proviene de la actual escasez mundial de enfermeras.
El CIE está convencido de que las enfermeras y las asociaciones nacionales de enfermeras tienen el deber de:
Antecedentes
Si bien las intervenciones de atención de salud persiguen el beneficio del público, hay un elemento de riesgo de que se produzcan errores y casos adversos por la compleja combinación de procesos, tecnologías y factores humanos relacionados con los cuidados de salud. El caso adverso puede definirse como el daño o lesión causados por el modo en que los profesionales de la atención de salud han gestionado la enfermedad o condición del paciente, y no por la propia enfermedad o condición.[1] Entre las amenazas más comunes contra la seguridad de los pacientes pueden mencionarse los errores de medicación, las infecciones hospitalarias, la exposición a dosis de radiación elevadas y el uso de medicamentos falsificados.
Si bien los errores humanos desempeñan una importante función en los acontecimientos adversos graves, en general también son inherentes a esos acontecimientos factores sistémicos que, de haber sido adecuadamente tratados, hubieran impedido tales errores.
Hay pruebas cada vez más claras de que los niveles inadecuados de la dotación de personal de las instituciones guardan relación con el aumento de acontecimientos tales como las caídas de los pacientes, las heridas causadas por la permanencia en cama, los errores de medicación, las infecciones contraídas en los hospitales y los índices de readmisión, que pueden dar lugar a estancias hospitalarias más prolongadas o a índices más elevados de mortalidad en los hospitales. [2] La escasez y los pobres rendimientos del personal por su baja motivación o la insuficiencia de sus capacidades técnicas son también importantes factores determinantes de la seguridad de los pacientes.
La deficiente calidad de los cuidados es la causa de un número importante de casos adversos que tienen graves repercusiones financieras en los gastos de la atención de salud.
Adoptada en 2002
[1] Thomas, E.J; & Brennan, BMJ, Incidence and types of preventable adverse events in elderly patients: population based review of medical records. 18 de marzo de 2000. pág. 9. [2] Aiken, l.H. et al. Hospital Nurse Staffing and Patient Mortality, Nurse Burnout, and Job Dissatisfaction. JAMA (2002); 288: 1987-1993.
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