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Salud
mental
Declaración de posición del CIE:
La salud mental, aspecto crucial del bienestar, sigue lamentablemente olvidada, dotada de recursos escasos y estigmatizada en la mayoría de las sociedades. El CIE deplora que siga habiendo en todo el mundo estigma, discriminación, lagunas en los tratamientos, y falta de acceso a los servicios y a la continuidad de los cuidados. El CIE y las asociaciones nacionales de enfermeras (ANE) se sienten profundamente preocupados por la calidad y la continuidad de los tratamientos y los cuidados dispensados a las personas que padecen desórdenes mentales y de la conducta. Esta preocupación está motivada también por las necesidades de sus familias y comunidades, y por el estigma y la discriminación que sufren las personas afectadas por desórdenes de la salud mental, y quienes las cuidan, entre ellos los profesionales de salud.
El CIE está convencido de que unos servicios eficientes y eficaces de salud mental sólo se conseguirán mediante una estrategia coordinada, intersectorial y basada en la comunidad, e insta a los gobiernos a que pasen a aplicar programas para la comunidad centrados en la promoción de la salud mental, la prevención de las enfermedades mentales, la pronta intervención y el tratamiento, los cuidados y la rehabilitación a domicilio. El CIE reconoce la permanente importancia de los cuidados institucionales basados en la condición y la necesidad de las personas que viven con enfermedades mentales, y la necesidad de prestar más apoyo a los dispensadores no institucionales de cuidados. Debe prestarse más atención al desarrollo y a la salud mental de los grupos vulnerables (las mujeres, los jóvenes, las personas mayores, los pobres, los que son objeto de abusos, los adictos y los refugiados, etc.); a conseguir recursos financieros y humanos suficientes para la prestación eficaz de servicios, y a la formación y preparación de especialistas de salud mental.
El CIE hace un llamamiento para que:
El CIE hace un llamamiento a las profesiones de salud para que:
Además el CIE pide también a las enfermeras y a las ANE que:
Antecedentes Unos 450 millones de personas de todo el mundo sufren de desórdenes mentales y todas las personas corren el riesgo de problemas de salud mental [1]. Esos problemas pueden ser consecuencias de estilos de vida tensos, de disfunciones en las relaciones, de conflictos civiles, violencia, enfermedades físicas, infecciones o traumas. Se prevé que los problemas de salud mental van a aumentar en todo el mundo por dificultades sociales y económicas tales como el desempleo, el crimen, la pobreza, la intolerancia racial, el abuso de sustancias peligrosas, la falta de hogar y los abusos de las personas.
El estigma y la discriminación relacionados con la enfermedad mental tienen consecuencias negativas para la salud y el bienestar del paciente y de su familia. Además el estigma es una barrera que se opone a la búsqueda de cuidados y tratamiento adecuados y a la integración de las personas con enfermedades mentales en la comunidad.
Las enfermeras favorecen los planteamientos globales para la promoción de la salud mental, la prevención de la enfermedad, los cuidados, el tratamiento y la rehabilitación de las personas que viven con problemas de salud mental; además las enfermeras prestan apoyo a las familias y comunidades de esas personas. Asimismo, las enfermeras desempeñan una función capital para reducir el estigma de la enfermedad mental. Sin embargo, escasean los profesionales cualificados y los dirigentes de enfermería de salud mental, por problemas de reclutamiento y de retención. En algunos países no se valora a las enfermeras de salud mental y psiquiátricas, y los programas de formación sobre el modo de impartir los cuidados, sobre la gestión, la investigación y la política general son inadecuados.
Los problemas de salud mental son comunes en todos los contextos de la atención de salud, y la enfermedad física va frecuentemente acompañada de problemas de salud mental. Así pues, las enfermeras han de tener conocimientos y capacidades para poder responder a las necesidades de salud mental de las personas.
Aprobada en 1995 Revisada en 2002
[1] Organización
Mundial de la Salud (2001), La Salud mental en el mundo.
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