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La
función de la enfermera que dispensa cuidados a los
pacientes moribundos y a sus familias
Declaración de posición del CIE: Las enfermeras están excelentemente preparadas para ofrecer cuidados compasivos a los pacientes moribundos y a sus familias. El Consejo Internacional de Enfermeras (CIE) considera que la función de la enfermera es fundamental para unos cuidados paliativos destinados a reducir el sufrimiento y a mejorar la calidad de la vida de los pacientes moribundos y de sus familias mediante una pronta evaluación, identificación y gestión del dolor y de las necesidades físicas, sociales, psicológicas, espirituales y culturales.
El CIE apoya a las asociaciones nacionales de enfermeras en sus esfuerzos encaminados a:
Antecedentes
La vida de las personas se alarga cada vez más aunque éstas padecen una serie de enfermedades crónicas y complejas que limitan la vida. Un método paliativo puede ofrecerles mucho a ellos y a sus familias. Las enfermeras son responsables de poseer los conocimientos y capacidades necesarios para dispensar cuidados a los pacientes moribundos y a sus familias. Las personas moribundas y sus familias tienen creencias y valores culturales que les son propios, y las enfermeras deben dispensar cuidados que sean sensibles a la cultura, totales y que respeten las creencias espirituales y religiosas. Un entorno solícito y positivo que reconozca que la muerte es inevitable ayuda a los miembros de la familia a aceptar y asimilar la pérdida y el dolor. Los avances conseguidos en los procedimientos de conservación de la vida y los cambios en los valores de la sociedad en lo que se refiere a la calidad de la vida han planteado dilemas éticos en la enfermería. El debate actual se centra principalmente en la eutanasia, pero son igualmente importantes otras cuestiones como la no aplicación o la retirada del tratamiento, las directivas y opciones o las "voluntades en vida" de los pacientes y las preocupaciones por la calidad de la vida. La función de las enfermeras y demás profesionales de la atención de salud al prestar cuidados a los pacientes moribundos sigue siendo objeto de debate y las enfermeras deben conocer las cuestiones y la legislación actuales relacionados con los problemas de la fase final de la vida.
El alivio del dolor y del sufrimiento es una responsabilidad fundamental de la enfermería, y las enfermeras reciben formación de expertas en la gestión del dolor, en los cuidados paliativos y en la ayuda a las personas en su trato con el dolor, la muerte y los moribundos. La calidad de la atención durante la fase final de la vida contribuye en gran medida a una muerte pacífica y digna y reconforta a los miembros de la familia en el duelo y en el proceso de aceptación de su pérdida.
Adoptada en 2000, revisada en 2006
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