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Lactancia materna
Declaración de posición del CIE:
El CIE considera que la leche materna es el mejor alimento para los lactantes y que, como principio general, la lactancia exclusivamente materna durante seis meses ha de protegerse, fomentarse y apoyarse como recomendación general de salud pública.[1] El CIE apoya los esfuerzos encaminados a fomentar la adopción de la Iniciativa hospitales amigos del niño para conseguir que todos los centros de maternidad sean también centros de apoyo a la lactancia materna.[2]
El CIE mantiene el derecho de la madre a hacer una elección informada acerca del modo de alimentar a sus hijos. Esto incluye información, asesoramiento y orientación a todas las madres infectadas con el VIH, acerca de los riesgos y las ventajas de las opciones más convenientes para su situación, de conformidad con las recomendadas en las directrices UNICEF/ONUSIDA/OMS.[3]
Además, el CIE apoya la Convención 183 revisada de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre protección de la maternidad. El CIE coincide en que todas las mujeres trabajadoras, incluidas las que trabajan en el sector no estructurado, tienen derecho a interrupciones diarias remuneradas o a una reducción diaria de sus horas de trabajo durante el amamantamiento de su hijo, y a disponer de medios higiénicos en el lugar de trabajo o cerca de él.[4]
Antecedentes
Los lactantes alimentados con leche materna tienen menos enfermedades y están mejor nutridos que los niños a los que se alimenta con otras comidas y bebidas. Según estimaciones se salvarían 1,5 millones de vidas, y mejoraría en gran medida la salud y el desarrollo de millones de otras, si los niños fuesen alimentados exclusivamente con leche materna durante los seis primeros meses de su vida. [5] El empleo de sucedáneos de la leche materna, como la leche especial para lactantes o leche de animales, conlleva peligros reales para la salud de los niños si los padres no pueden permitirse sucedáneos suficientes o no tienen acceso a agua potable para reconstruir la leche para los lactantes.
Si bien cuando una madre seropositiva amamanta a su hijo, el riesgo de transmisión del VIH al niño puede aumentar hasta en un 15%, el niño alimentado con sucedáneos de la leche materna tiene una probabilidad 6 veces mayor de sufrir enfermedades infecciosas como diarreas y enfermedades respiratorias en los dos primeros meses de su vida.
Finalmente, las mujeres pasan hoy una parte mayor de su vida en el desempeño de empleos remunerados, a medida que aumenta rápidamente su participación en el mercado de trabajo. Según afirma la OIT, los índices de participación de la mujer en la actividad económica pasaron del 54 % en 1950 al 66 % en 1990 y, según las proyecciones, llegarán casi al 70 % en el año 2010; además, en muchos países, las mujeres en sus años fecundos serán el segmento de mayor crecimiento de los recursos humanos.[6] Cada vez más, los países caen en la cuenta de que los beneficios que conlleva para la salud de los niños y las madres el amamantamiento vienen corroborados por beneficios económicos en los planos nacional y laboral cuando la alimentación con leche materna está favorecida por políticas y por prácticas de los empleadores deseosos de adaptarse a las necesidades de las madres que amamantan.
Adoptada en 1995 Revisada en 2004
[1] Organización Mundial de la Salud, Estrategia mundial para la alimentación de los lactantes y los niños pequeños, Ginebra, Autor, 2003. [2] Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Iniciativa Hospitales amigos del niño, consultada en http://www.unicef.org/programme/breastfeeding/baby.htm en agosto de 2004. [3] Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Programa conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA), Organización Mundial de la Salud (OMS). El VIH y la alimentación infantil. OMS, Ginebra 1998. [4] Organización Internacional del Trabajo, Convenio 183. Convenio relativo a La protección de la maternidad (revisado), 1952, Adoptado por la Conferencia en su 88ª periodo de sesiones, Ginebra, 15 de junio de 2000. [5] Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Datos para la vida, consultado en http://www.unicef.org/ffl/04/index.html en agosto de 2004. [6] Organización International del Trabajo, Informe V (1) Protección de la maternidad en el trabajo, revisión del Convenio (revisado) sobre Protección de la maternidad, 1952 (No. 103), y Recomendación 1952 (No. 95), Ginebra , Autor, 1999.
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