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Las enfermedades cardiacas, primera causa Las enfermedades de corazón amenazan a todos por igual,
Ginebra, 29 de septiembre de 2003 — El interés que recientemente se ha dedicado a las consecuencias de las enfermedades cardiacas en la mujer ha puesto de manifiesto que la que antes se creía una enfermedad predominante-mente masculina amenaza igualmente las mujeres. Si bien la mayoría de las mujeres temen de manera especial la amenaza del cáncer de mama y otros cánceres, las enfermedades cardiacas suponen de hecho un riesgo mucho mayor para su salud. El riesgo para las mujeres aumenta cuando se acercan a la menopausia y sigue creciendo con la edad, posiblemente por la pérdida del estrógeno hormonal natural. La clave está en la prevención: alimentarse de manera saludable, hacer ejercicio y abandonar el tabaco. Las enfermedades cardiacas y el ataque al corazón, que son las enfermedades cardiovasculares, pueden, en gran medida, evitarse y tratarse, pero siguen siendo la causa principal de muerte de los adultos en todo el mundo. El treinta y uno por ciento (31%) de las muertes que ocurren cada año en el mundo entero se deben a problemas cardiovasculares (enfermedades del corazón y ataque al corazón), y el 78% de esas muertes ocurren en países de bajos ingresos. Sin embargo, si tratan los factores de riesgo, tanto las mujeres como los hombres pueden reducir el peligro de sufrir una enfermedad cardiovascular y morir de ella. Estas enfermedades pueden heredarse, pero más frecuentemente son consecuencia del estilo de vida. La mayor tragedia que ponen de relieve todas las estadísticas es que la mayoría de esas enfermedades, especialmente en las mujeres jóvenes, pueden evitarse. Tomar costumbres saludables ya desde ahora – en particular, seguir una dieta equilibrada, mantener el peso adecuado, hacer ejercicio y no fumar — puede ayudar a preservar el corazón en buena salud durante toda la vida. El hábito de fumar puede triplicar las probabilidades de sufrir un ataque al corazón. Para quienes dejan de fumar, ese riesgo se reduce a la mitad en dos años; y después de diez años esas probabilidades vuelven a ser casi las normales. El exceso de grasa, especialmente en la cintura, puede aumentar el riesgo de ataque al corazón. Con la obesidad puede aparecer la diabetes, importante factor de riesgo. Las enfermedades del corazón se evitarán en buena medida con una dieta a base de mucha verdura y cereales integrales, y con un mínimo de 30 minutos diarios de ejercicio moderado. Nota de la Redacción
ICN/PR/03 #24 Derecho
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